1) Definir tu plan de negocio

Todo negocio surge a partir de una idea inicial. ¿Ya la tienes? El siguiente paso es aterrizar esa primera idea haciéndose una serie de preguntas: ¿qué actividades vas a desarrollar?, ¿cuánto cobrarás por ellas?, ¿qué beneficios aportarás a tus clientes que no encontrarán en la competencia?, ¿recurrirás a colaboradores externos? 

Una gran herramienta para ello es el Modelo Canvas, del que hablamos en profundidad hace un tiempo en nuestro blog. Te ayudará a estructurar y esquematizar tu modelo de negocio. 

2) Preparación financiera

Es muy recomendable que, antes de embarcarte en la aventura de emprender, tomes un curso básico de finanzas, incluso aunque delegues las tareas administrativas a una gestoría.

De ese modo, podrás entender cómo equilibrar ingresos y gastos, calcular tu retorno de inversión y comprender mejor toda la documentación legal y fiscal que debes presentar. Y por último, pero no por ello menos importante, investiga ayudas y subvenciones de las que puedes beneficiarte.

3) Marketing y networking

¿Cómo vas a conseguir clientes? Necesitas tener una respuesta clara a esta pregunta, o de lo contrario contar con inversores que respalden tu proyecto en los primeros meses.

El éxito a la hora de emprender pasa por tener buenas redes de relaciones profesionales y también por dar a conocer tu negocio a las personas potencialmente interesadas en él. Página web, redes sociales, anuncios pagados… son pilares fundamentales en la adquisición de clientes tanto en las fases iniciales como cuando el proyecto ya esté asentado.

4) Pon límites

Coplace Boadilla es, ante todo, una comunidad de emprendedores y autónomos. Cuando les preguntamos «¿qué te hubiera gustado que te dijeran cuando estabas empezando?» una respuesta que se repite mucho es la de poner límites.

A los horarios, a las tecnologías… estar disponible 24/7 puede beneficiar tu negocio, pero también puede implicar que no descansas lo suficiente. Aunque estés trabajando con ilusión en tu proyecto, es importante el autocuidado. Trabajar por cuenta propia no te hace inmune al síndrome del «trabajador quemado».

5) Busca el mejor lugar para trabajar

Aunque habilitar un despacho en tu propia casa puede parecer a priori la opción más flexible y económica, plantéate considerar otras alternativas como contratar un espacio coworking. Conocerás a otras personas que están enfrentándose a diario a las mismas situaciones que tú y te beneficiarás de numerosos servicios como por ejemplo

la posibilidad de contar con salas de reuniones por horas. Aquí te damos algunas claves para compartir despacho que te vendrán bien antes de comenzar tu andadura como coworker.

¡Feliz emprendimiento! Nos encantaría que vinieras a conocernos y nos contases todo sobre tu negocio y veremos cómo podemos ayudarte.

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