Un coworking es un espacio creativo que facilita el encuentro con otros profesionales y un entorno abierto en el que es posible practicar el networking. Por tanto, es el lugar ideal para reducir la sensación de aislamiento durante la jornada de trabajo. Actualmente, existen muchas tareas que pueden realizarse desde casa. Sin embargo, formar parte de un espacio colaborativo aporta numerosos beneficios psicológicos. Te explicamos cuáles son los aspectos más relevantes a continuación.

 

1. Establecimiento de una rutina

La flexibilidad que proporciona el trabajo desde casa puede verse condicionada por la postergación. Aplazar tareas para más tarde es un error habitual. Una oficina profesional, por el contrario, te ayuda a concentrarte plenamente en tus objetivos. Ten en cuenta que no experimentas las distracciones que habitualmente se producen en el hogar.

 

2. Desarrollo de la creatividad

El coworking proporciona diferentes fuentes de inspiración. Puedes mantener conversaciones enriquecedoras con otros profesionales. Además, tienes la posibilidad de participar en las actividades y eventos que se programan. El espacio combina las zonas compartidas con los espacios individuales.

 

3. Bienestar emocional

El trabajo en un espacio colaborativo está acompañado por la realización de diferentes desplazamientos a lo largo de la semana. El camino que recorres para llegar hasta las instalaciones reduce el riesgo de sedentarismo. Te recordamos que la actividad física y el movimiento influyen directamente en el bienestar emocional.

 

4. Autoconfianza profesional y autoestima

Un espacio colaborativo está perfectamente equipado con el mobiliario necesario para trabajar. Además, ofrece el contexto ideal para recibir a los clientes. Es un entorno con una decoración cuidada que fortalece la marca personal. En consecuencia, influye de forma positiva en la autoconfianza profesional.

 

5. Resiliencia

Durante la jornada de trabajo tienes la posibilidad de construir vínculos profesionales y nuevas amistades, te sientes acompañado por otras personas, te comunicas con los demás y pones en práctica las habilidades sociales. Por tanto, los lazos de compañerismo incrementan la resiliencia ante diferentes dificultades. Puedes contar con el apoyo y la colaboración de otros profesionales.

 

6. Diferenciación de la vida personal y profesional

En ocasiones, el trabajo en casa ocupa un espacio excesivo e, incluso, quita tiempo a la vida en familia. Sin embargo, la jornada en un entorno colaborativo permite establecer una diferenciación entre la rutina laboral y el plano personal. La organización y el orden mejoran la calidad de vida.

Como comentamos, el coworking produce numerosos beneficios a nivel psicológico. Sabemos que el cuidado de la salud mental ha adquirido una mayor visibilidad durante la pandemia. Pues bien, la felicidad en el trabajo comienza con el autocuidado y el fortalecimiento de los hábitos positivos. Un espacio colaborativo aporta momentos de conversación, confidencias y compañía, además de contribuir al crecimiento de tu proyecto profesional.

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